Galletas de jengibre
Al estilo Sonia Ortiz
Porciones: 10 | Tiempo: 130 min
Ingredientes para toda la receta
- 2 3/4 Taza harina de trigo
- 2 Cucharita jengibre en polvo
- 1/2 Cucharita bicarbonato de sodio
- 1 Cucharita canela en polvo
- 1/2 Cucharita sal
- 80 Gramo mantequilla
- 1/2 Cucharita nuez moscada en polvo
- 1/2 Taza azúcar mascabado
- 1/2 Taza miel de abeja
- 1 Pieza huevo
- 1 Pieza bolsa de plástico
Ingredientes para el glaseado
- 1 Cucharita agua
- 1/2 Taza azúcar glass (pulverizada)
- 1 Pieza limón
- al gusto colorante vegetal
Utensilios
- horno
- cernidor
- charola para galletas
- tazón grande
- tazón pequeño
- taza para medir
- batidora
- batidor de globo
- Pala miserable
- Rodillo de madera
- cortadores de figuras
- cucharas para medir
Modo de preparación
Batir en un tazón el azúcar mascabado con la mantequilla a temperatura ambiente. Cuando la mezcla adquiere una consistencia de crema ligera, añadir el huevo medio batido. Revolver todo bien hasta obtener una mezcla homogénea. Agregar la miel de abeja, mezclar muy bien y reservar.
Cernir en el tazón la harina el jengibre, bicarbonato, canela, nuez moscada y sal. Añadir los ingredientes secos al tazón de la mezcla y revolver con una cuchara de madera hasta que adquiera consistencia de masa.
Amasar un poco y colocar en una bolsa de plástico. Dejar reposar durante unas horas en el refrigerador.
Para cortar las galletas, colocar la mitad de la bolsa abajo y la masa encima. Poner la otra parte de la bolsa arriba. Extender con el rodillo hasta obtener un centímetro de espesor. Cortar con el cortador de galleta de diferentes formas.
Colocar las galletas en una charola para horno con papel encerado, dejando un centímetro de distancia entre cada una para evitar que se junten durante el horneado.
Hornear a 350 °F (175°C) durante 12 minutos o hasta que se vean cocidas.
Retirar de la charola y colocarlas en una rejilla para que se enfríen.
Para preparar el glaseado, mezclar en un tazón el azúcar glass, con unas gotas de limón y la cucharita de agua utilizando una cuchara hasta obtener una mezcla suave. Se puede dividir esta mezcla y pintar de distintos colores utilizando unas gotas de colorante vegetal. Colocar cada glaseado en una bolsa de plástico, cortar la esquina con una tijera para hacer una especie de manga pastelera y presionar para decorar al gusto.