Pan de muerto de chocolate
Al estilo Sonia Ortiz
Porciones: 10 | Tiempo: 120 min
Ingredientes para masa
- 8 Taza harina de trigo
- 1 3/4 Taza leche de vaca
- 5 Pieza huevo
- 300 Gramo mantequilla
- 22 Gramo levadura seca instantánea
- 1/2 Cucharita sal
- 1 Taza azúcar blanca
- 4 Cucharada cocoa en polvo
- al gusto aceite vegetal comestible
Ingredientes para barnizar
- al gusto mantequilla
- al gusto azúcar blanca
Utensilios
- Tazón
- horno
- taza para medir
- Brocha
- charola para horno
- batidora
- Pala miserable
- cucharas para medir
Modo de preparación
Sacar la mantequilla del refrigerador para que ponga a temperatura ambiente sin que se derrita. Colocar en el tazón de la batidora, harina de trigo, sal, levadura, leche, huevos, batir utilizando el aspa de gancho durante 3 minutos en la primera velocidad, después aumentar a la velocidad 3 y continuar batiendo hasta tener una mezcla homogénea.
Agregar el azúcar y continuar batiendo para integrar, añadir la mantequilla a temperatura ambiente y continuar batiendo durante 20 minutos o hasta que la masa se vea suave y se despegue de las orillas del tazón.
Agregar la cocoa en polvo y batir unos minutos más hasta integrar por completo.
Engrasar un tazón con aceite y meter la masa dentro. Cubrir con una toalla húmeda y dejarla reposar en un lugar cálido durante 60 minutos hasta que doble su tamaño.
Sacar la masa ya fermentada del tazón, colocarla sobre la mesa enharinada y dividirla en 6 partes iguales. Reservando dos porciones de masa para la decoración del pan.
Amasar cada porción de masa con las manos en forma circular de afuera hacia adentro para formar la bola. Colocarlas en una charola con un poco de aceite y colocar cada bola separada una de la otra ya que se inflará.
Formar los huesitos y decorar cada pan. Dejar reposar los panes ya hechos sobre un lugar cálido durante 40 minutos. Hornear a 180° C 350 ° F durante 30 minutos o hasta que se vean cocidos.
Retirar del horno y dejar enfriar. Barnizar con un poco de mantequilla derretida con la ayuda de una brocha y espolvorear azúcar sobre cada pan.
Servir caliente o frío con café o chocolate.