Tárta de arándanos con helado de vainilla
Al estilo La Cocina de Rosina
Porciones: 8 | Tiempo: 120 min
Ingredientes para relleno de arándanos
- 1/4 Taza galleta molida
- 5 Taza arándanos
- 1 Taza azúcar blanca
- 1/4 Cucharita sal
- 1/2 Pieza ralladura de cáscara de limón
- 1 Cucharada jugo de limón
- 3 1/2 Cucharada fécula de maíz maicena
- 2 Cucharada mantequilla sin sal
Ingredientes para masa quebrada
- 390 Gramo harina de trigo
- 1 1/2 Cucharita sal
- 50 Gramo azúcar blanca
- 280 Gramo mantequilla sin sal
- 120 Mililitro agua helada
- 1 Pieza huevo
- al gusto papel plástico adherente
Utensilios
- Tazón
- Pala
- refrigerador
- taza para medir
- molde para pay
- procesador de alimentos
- cucharas para medir
Modo de preparación
Colocamos la harina, el azúcar y la sal en un bowl grande y mezclamos bien.
Añadimos la mantequilla fría cortada en dados y mezclamos en procesador hasta obtener migas de harina de distintos tamaños. Quedarán aún visibles
restos de mantequilla. No debemos mezclar en exceso para que la mantequilla
no se caliente y se ablande.
Empezamos añadiendo unas 6 cucharadas de agua progresivamente mientrasvamos mezclándolo todo tratando de formar una bola que se despegue fácilmente de las paredes del bowl. Si fuera necesario, iremos añadiendo el resto del agua, poco a poco, hasta conseguir que la bola se mantenga ligada.
Dividimos la masa en dos y envolvemos en film transparente y refrigeramos al menos durante 1 hora (incluso toda la noche).
Pasado este tiempo, sacamos los dos discos de masa del refrigerador (si la masa estuviera demasiado fría y no se dejara manipular con facilidad, podemosdejarla a temperatura ambiente unos 5 minutos antes de trabajar con ella).
Sobre una superficie previamente enharinada, estiramos cada disco (por separado) con ayuda de un rodillo de amasar directamente, sin amasar,siempre desde el centro hacia fuera, hasta obtener un grosor de unos 0.5 cm yun diámetro de unos 30 cm.
Para evitar que la masa se nos pegue a lasuperficie de trabajo, iremos espolvoreando ambas con harina siempre que sea necesario e iremos girando la masa a menudo ¼ cada vez. De esta forma, además, obtendremos una superficie más uniforme y lisa. También podemos colocar la masa entre dos pliegos de papel de hornear o de film transparente; en este caso los debemos de ir despegando a menudo para evitar que se formen pliegues en la masa. Uno de los discos lo usaremos como base y el otro para cubrir nuestra tarta.
Envolvemos en film transparente la parte que cubrirá nuestra tarta y la refrigeramos. La otra, que servirá de base, la centramos bien en un molde redondo para pies de unos 23-25 cm, previamente engrasado, asegurándonos de que cubra holgadamente los laterales.
Recortamos el exceso de masa alrededor del molde con unas tijeras, dejando un margen de 1 cm alrededor del borde y eliminamos el exceso de harina que se haya podido acumular con un pincel de repostería. Al igual que con la anterior, la cubrimos con film transparente y refrigeramos durante unos 20 minutos.
Pasado este tiempo ya estará lista para rellenar. La cubriremos con papelvegetal y rellenaremos el fondo con algún peso para que no pierda la forma con el calor (los frijoles suelen ser una muy buena solución). La introduciremos
en el horno, previamente precalentado a 180ºC, y hornearemos durante unos
15 minutos. No añadiremos el relleno hasta que se haya enfriado por completo y hayamos quitado el peso empleado anteriormente.
Añadimos el relleno a nuestra tarta, colocamos la parte superior de la masa sobre la base con el relleno y la sellamos bien con los dedos. Este último paso requiere algo de paciencia y habilidad (o práctica). Humedecemos ligeramente los bordes con un poco de agua y cubrimos el borde de la parte superior con elmargen sobrante de la base. Unimos ambas partes asegurándonos de que se quedan bien selladas. Para terminar podemos dejar el contorno de nuestra tarta decorado con un diseño ondulado simplemente utilizando los dedos o incluso con las púas de un tenedor; más sencillo aún.
Con ayuda de un pincel de repostería, pintamos la parte superior con leche o crema líquida y, con un cuchillo afilado, hacemos 5 o 6 ranuras de unos 4-5 cm
en la parte superior que servirán como ventilación para que salga el vapor sin problema.
Horneamos.
Una vez hayamos recubierto la base del molde con la mitad de la masa y la hayamos devuelto al refrigerador, estiramos la otra mitad de masa que cubrirá
nuestra tarta con un rodillo de amasar según las indicaciones de la receta de la masa quebrada.
Relleno de arándanos:
Lavamos y secamos cuidadosamente los arándanos (si son congelados, han
de descongelarse primero, pero no desecharemos el jugo) y los colocamos en un bowl grande. Añadimos el azúcar, la sal, la ralladura y jugo de limón (si hemos utilizado arándanos frescos, añadiremos ahora también la harina de maíz) y mezclamos con suavidad para que no se rompa la fruta.
Dejamos reposar unos 10-15 minutos. Pasado este tiempo, podemos probar el relleno y añadir un poco más de azúcar o jugo de limón si fuera necesario.
Este paso es especialmente recomendable en caso de haber utilizado arándanos congelados, pues sueltan mucho más jugo que los arándanos frescos y podría reblandecer en exceso nuestra tarta. En un bowl mediano apto para el microondas (o en un cazo de este mismo tamaño), tratamos de filtrar todo el jugo que podamos del relleno a través de un colador. Añadimos ahora
la harina de maíz y removemos hasta disolver. Calentamos en el microondas a
potencia media-alta justo hasta que comience a hervir, retiramos, removemos
de nuevo y dejamos enfriar.
Retiramos nuestro molde con la masa del refrigerador y repartimos uniformemente las galletas trituradas o pan rallado por toda la superficie de la base. Esto evitará que los jugos de los arándanos que se liberan durante el horneado reblandezcan la masa en exceso (aunque es inevitable que se reblandezca un poco debido a la humedad de la fruta).
Añadimos el jugo de arándanos ya frío, que habrá espesado, al resto del relleno, mezclamos con sumo cuidado una vez más lo justo hasta integrar y lo vertemos todo sobre la base de forma que quede bien repartido.
Agregamos ahora la mantequilla, cortada en pequeños dados, dejándola caer bien repartida por toda la superficie de la fruta.
Es el momento de cubrir nuestra tarta con la otra masa.
A continuación, humedecemos ligeramente los bordes de la base con un poco de agua, sellamos bien presionando con los dedos y recortamos la masa sobrante. Remetemos la masa sobrante hacia dentro alrededor del borde y, silo preferimos, podemos decorarlo con las púas de un tenedor, con restos de masa alineados y cortados con algún tipo de forma o con los propios dedos.
Cubrimos con film transparente y refrigeramos durante unos 20 minutos más antes de hornear.
Mientras tanto, precalentamos ya el horno a 220 ºC. Cubrimos la charola del horno con papel vegetal de hornear (de esta forma evitamos que los jugos que puedan rebosar de la tarta se peguen a la bandeja) y reservamos.
Justo antes de introducir nuestra tarta en el horno, con ayuda de un pincel de repostería, pintamos la parte superior de la masa y los bordes con leche o crema líquida, prestando el máximo de atención posible para evitar que la masa se manche con el relleno de arándanos.
Colocamos nuestra tarta sobre la charola que teníamos reservada y la introducimos en el tercio inferior del horno durante unos 30 minutos. Pasado este tiempo, reducimos la temperatura a 190ºC y seguimos horneando otros 30 minutos más o hasta que la parte superior haya adquirido un tono bien dorado y los jugos borboteen. Aunque no suele pasar, nuestra tarta puede adquirir un tono dorado "demasiado intenso"; podemos entonces cubrirla con papel de aluminio, colocado holgadamente sobre ella, hasta el final del tiempo de horneado.
Retiramos la tarta del horno y la dejamos enfriar sobre una rejilla unos 30-45 minutos antes de servir, preferiblemente aún templada. Y con helado de vainilla si lo deseas.
Se conserva a temperatura ambiente durante unos 2 o 3 días bien cubierta.