Tips de cocina - Cómo almacenar nueces y hierbas aromáticas
Al estilo Rosina Ramos
Porciones: 1 | Tiempo: 15 min
Ingredientes para receta
- al gusto aceite de oliva
- al gusto agua
- al gusto nueces
- al gusto hierbas de olor
Utensilios
- bolsa de plástico
- congelador
- papel film
- Molde para hielos
- Recipiente hermético
Modo de preparación
Congela nueces sin cáscara, de esta manera conservan sus propiedades beneficiosas, sabor y aroma. Coloca las nueces peladas en un recipiente hermético, ciérralo bien y ponlo en el congelador. No es necesario freír previamente las nueces peladas, o perderán sus propiedades nutritivas. Otra ventaja de almacenamiento es que las nueces no obtendrán el sabor amargo que se forma con el tiempo cuando las almacenamos a temperatura ambiente.
CONSERVA TUS HIERBAS
Cubre dos tercios de un recipiente para cubitos de hielo con hierbas frescas y rellena el tercio restante con aceite de oliva. Lleva la charola al congelador durante la noche.
Las mejores hierbas aromáticas para conservar con este método son las de hojas más gruesas, como romero, salvia, tomillo y orégano. Evita congelar albahaca, menta y melisa, ya que estas hierbas resultan mejor usándolas frescas.
Elige hierbas frescas con hojas firmes, recién compradas o de tu jardín. Puedes cortarlas finamente o dejarlas en hojas más grandes, según tu preferencia.
Llena los cubitos de hielo en 2/3 de su capacidad cada espacio y rellena hasta el borde con aceite de oliva o con agua. Cubre ligeramente con papel film y congela durante la noche.
Al otro día, retira los cubos y consérvalos en bolsas para congelador. ¡No olvides etiquetar cada bolsa!
Estos cubos de hierbas y aceite de oliva o agua serán perfectos para utilizar en preparaciones que lleven aceite, como un estofado, un puré de papas o una sopa.